Dispuestos a vivir un domingo de clásico como todo buen regiomontano, miles de familias seguidoras de Tigres y Rayados acudieron el pasado 23 de septiembre al Estadio Universitario para ser parte de la edición 117 del Clásico Regio. Desde los más pequeños de casa, las parejas de novios y los grupos de amigos se hicieron presentes en tan apasionado cotejo. Y aunque el resultado fue un 0-0 en la cancha, los aficionados disfrutaron este momento para demostrarle a su equipo el amor que le tienen.