Tras un año de espera por el gran día, los novios Mariana Guerra y Alejandro Garza unieron sus vidas ante Dios en una bella ceremonia religiosa que se llevó a cabo el sábado 17 de febrero en la parroquia Nuestra Señora Reina de los Ángeles. La feliz pareja proclamó sus votos de amor frente al altar y sellando su amor con un beso fue como inició la celebración junto a sus familiares y amigos cercanos. Posteriormente, los esposos salieron de la iglesia muy emocionados mientras eran despedidos entre luces de bengala que iluminaron su paso. La novia lució hermosa con un vestido en corte princesa de encaje y un ramo de orquídeas violetas, que complementó con un peinado recogido y maquillaje natural. Colores como el blanco, el naranja y el rosa fueron los protagonistas de la decoración junto a bellos arreglos florales que adornaron a lo largo del Club Campestre, sitio donde se desarrolló la boda. Tras haber recibido las felicitaciones de los invitados, los novios hicieron su entrada triunfal al salón, donde se les notó muy felices. Familiares y amigos disfrutaron de un exquisito menú de cuatro tiempos, para después recibir en la pista de baile a los ahora esposos, quienes bailaron su primer vals. Sin duda los más felices de la noche fueron Gertrudiz Escámez de Guerra y Mauricio Guerra, papás de la novia; así como Rocío Martínez de Garza y Alejandro Garza, papás del novio.