Siete años y medio fueron suficientes para que el vicario Pablo Mejía, de la parroquia Nuestra Señora Reina de los Ángeles, se ganara el cariño de la comunidad católica de San Pedro. En su honor y con motivo de su partida del templo, se llevó a cabo una misa de acción de gracias el pasado jueves 25 de enero en dicho recinto. Con sentimientos encontrados por tan decisivo momento, el párroco se mostró muy agradecido de haber compartido tantos momentos de felicidad con la comunidad religiosa y por ello la misa de despedida estuvo muy concurrida. Los integrantes de la Gran Familia Catecismo de Reina de los Ángeles fueron quienes organizaron la misa para celebrar la alegría de haber tenido junto a ellos al sacerdote. Posteriormente, la comunidad parroquial se dio cita en el Salón San Miguel y en el patio central para charlar y despedirse del vicario Pablo Mejía, quien compartió con los presentes una cena muy especial en punto de las 8:00 de la noche. Pablo Mejía atenderá la encomienda que le ha asignado el Arzobispo Rogelio Cabrera como rector del Templo del Santo Niño de la Salud en Mitras Sur.