Amor, emoción y una gran felicidad por compartir su vida juntos fue lo que sintieron los novios María José Hernández y Javier Zambrano, en la ceremonia religiosa que se llevó a cabo el sábado 20 de enero en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús. Tras sonar las campanadas de la iglesia, los invitados aguardaron por la novia dentro del recinto y en punto de las 5:00 de la tarde, Majo caminó hacia el altar con un vestido de encaje blanco y un velo interminable que acaparó las miradas de los presentes. Tomados de la mano y mirándose a los ojos, los novios prometieron amarse y respetarse todos los días de su vida, pronunciando así sus votos matrimoniales ante los testigos de la ceremonia. Después de proclamar a la feliz pareja como marido y mujer, familiares y amigos abandonaron la iglesia y se dirigieron a una bella celebración en el Horno 3 en Parque Fundidora, lugar que fue bellamente adornado con arreglos florales y detalles únicos, que le dieron un toque romántico y especial a la boda coordinada por Gisela Guerrero. Al transcurrir la velada se ofreció un delicioso menú de cuatro tiempos. Finalmente, el momento esperado llegó, ambos fueron llamados a la pista para bailar el primer vals como esposos frente a sus seres queridos, quienes les aplaudieron con mucha emoción. Con los sentimientos a flor de piel, los novios sellaron su amor con un dulce beso para después invitar a todos sus amigos y familiares a la pista de baile.