La tradición navideña del Ballet de Monterrey llegó al Teatro de la Ciudad el pasado viernes 1 de diciembre, donde los asistentes se adentraron en un mundo fantástico a tráves de la obra clásica “El Cascanueces”. Los copos de nieve, los soldados de plomo y las golosinas, así como los bastones de caramelo, cobraron vida en la producción navideña que se ha vuelto una tradición en la ciudad. La conocida puesta en escena regresó este año con la magia navideña que lo caracteriza y contagió con su espíritu decembrino a la Gran Sala del teatro, inaugurando así la temporada invierno 2017. Mediante la historia de Clarita, el ballet interpretó un mundo de magia y color a tráves de “El Cascanueces” que cobró vida para vencer al Rey Ratón y viajar en un sueño al mundo de las nieves. Entre golosinas y un sin fin de personajes, el Cascanueces emprendió una aventura, misma que fue dirigida bajo el mando de José Manuel Carreño y la coreografía corrió a cargo de Luis Serrano. La obra original de Lev Ivanov y Marius Petipa cobró vida con más de 30 bailarines en escena y 60 niños y jóvenes alumnos del Ballet, quienes destacaron por su talento sobre el escenario. Del 1 al 3 de diciembre y del 15 al 17, la obra promete acción y emoción a quienes acudan a disfrutarla en vísperas de la Navidad.